jueves, 7 de agosto de 2008

La terapia cognitiva-conductual mejora el insomnio crónico en los ancianos

Uno de los principales problemas que afecta enormemente la calidad de vida de los ancianos es el insomnio crónico. En la práctica cotidiana puede surgir como queja de descanso insuficiente o no reparador, sueño entrecortado o dificultad para iniciar o mantener el sueño.
Estos problemas comienzan a ser frecuentes a partir de los 55 años, afectan la calidad de vida, el estado de ánimo y el costo de salud en forma negativa.Más del 85% de estos pacientes tienen un tratamiento deficiente, que se basa en medicamentos inadecuados, como las benzodiacepinas o los fármacos de venta libre. Numerosos estudios han demostrado la eficacia del tratamiento farmacológico para la etapa aguda del insomnio, sin embargo, la literatura científica carece de datos y recomendaciones para el tratamiento a largo plazo.El objetivo del estudio publicado en JAMA por el Dr. Børge Sivertsen y cols, fue determinar los efectos a corto y largo plazo de la terapia cognitiva-conductual (TCC) y del tratamiento farmacológico del insomnio en ancianos tratados en forma ambulatorio.En el marco de un estudio doble ciego y comparado, 46 sujetos con insomnio crónico primario, de edad promedio de 60,8 años, fueron asignados aleatoriamente a recibir TCC (n= 18),tratamiento con 7,5 mg de zopiclona (n= 16) o placebo (n= 12)durante 6 semanas. Luego, los dos grupos que recibieron tratamiento fueron seguidos durante 6 meses más.La TCC incluía recomendaciones para la higiene del sueño, la restricción del sueño, el control de los estímulos externos, la relajación y la terapia cognitiva. Para contabilizar las características del sueño y de las horas de vigilia, se utilizó la polisomnografía ambulatoria y los diarios de sueño de cada paciente.
Se observó que la TCC fue superior a la zoplicona y al placebo en los resultados a corto y largo plazo.Los participantes presentaron sueño más eficaz, menos despertares nocturnos y mayor tiempo en los estadios 3 y 4 de la fase de sueño lento. Por el contrario, no se hallaron diferencias significativas entre los participantes con zopiclona y con placebo y el tiempo total de sueño fue similar en los tres grupos. Estos resultados también se observaron durante el seguimiento de 6 meses.La adherencia de los 3 grupos fue muy satisfactoria. Los principales efectos adversos en los participantes tratados con zopiclona fueron: sabor amargo, xerostomía, somnolencia diurna, nauseas, cefalea y dolor de pecho. Sólo 1 participante abandonó por los efectos adversos durante la primera etapa y otros 2 abandonaron durante los siguientes 6 meses de seguimiento. En la TCC no se detectó ningún tipo de efecto adverso.En una revisión de Cochrane se concluyó que el efecto de la TCC en los ancianos con insomnio es leve. Por el contrario, los hallazgos de este estudio demuestran un efecto inmediato de la TCC sobre la calidad del sueño, que se mantiene con el tiempo.A diferencia del estudio de Morin y cols., los beneficios del tratamiento farmacológico no fueron significativos.La zopiclona no fue más efectiva que el placebo y además acortó la fase de sueño lento de los ancianos. Sin embargo, es importante destacar que no hay estudios que demuestren el efecto de la zopiclona más allá de las 4 semanas de tratamiento. Esto limita la capacidad de determinar la aparición de tolerancia al efecto, luego de 6 semanas.Este estudio tiene muy buena validez interna, ya que los participantes fueron asignados al azar y el seguimiento incluyó a más del 80% de los participantes, por un tiempo aceptable (6 semanas en la primera etapa y luego 6 meses).
Si bien el diseño del estudio fue de doble ciego, no fue posible mantener este esquema en el grupo de participantes que recibieron la TCC.Un mayor porcentaje de los ancianos asignados a TCC habían recibido previamente otro tipo de tratamiento para el insomnio (p= 0,04) mientras que más participantes del grupo placebo recibían mayor número de fármacos dentro de su medicación habitual (p= 0,02).Los resultados obtenidos no se pueden generalizar a todos los pacientes con insomnio, ya que solo se incluyeron en el estudio paciente con insomnio primario crónico, con exclusión del insomnio secundario a trastornos psiquiátricos u otras comorbilidades médicas.Tampoco es posible predecir el impacto de estos resultados en el contexto de atención primaria, ya que se realizó en una clínica universitaria de pacientes ambulatorios.
Otras limitaciones son las siguientes:
No hubo un grupo control para los participantes con TCC.
No se obtuvieron datos específicos sobre somnolencia diurna.
Los resultados no se pueden generalizar a otros hipnóticos no benzodiacepínicos.
Sin embargo, este ensayo representa un avance en el tratamiento del insomnio de suma importancia, ya que aporta evidencia para el tratamiento de los ancianos y con esquemas de muy fácil implementación en diferentes ámbitos de la atención médica.

domingo, 20 de julio de 2008

El ejercicio físico frena el Alzheimer

PRIMEROS ESTADIOS DE LA ENFERMEDAD.

Además de para mantener alejados los problemas cardiovasculares y el exceso de peso, el ejercicio también podría ser útil para frenar el avance del Alzheimer. Según una investigación estadounidense, en los primeros estadios de este trastorno, los pacientes en buena forma presentan una atrofia cerebral menor que el resto de enfermos.
Para llevar a cabo esta investigación, cuyos resultados se publican en el último número de la revista 'Neurology', un equipo de investigadores dirigidos por Jeffrey M. Burns, de la Universidad de Kansas (Estados Unidos) analizó una muestra de 121 personas mayores de 60 años. Un total de 57 individuos padecían un Alzheimer incipiente, mientras que el resto no tenía ningún tipo de demencia.
A todos los participantes se les pidió que se ejercitaran en una cinta andadora para comprobar su función cardiovascular (se midió en cada caso la cantidad de oxígeno que consumían durante la actividad). Además, todos se sometieron a una prueba de imagen para evaluar el volumen de su cerebro y las cantidades de materia blanca y gris que poseían.
fuente:elmundo.es

sábado, 19 de julio de 2008

viernes, 18 de julio de 2008

TERAPIA EXPERIMENTAL


Leones marinos, una ayuda para los niños con autismo o parálisis cerebral.
LAURA TARDÓN
MADRID.- Por primera vez, los leones marinos interactúan con niños autistas y con parálisis cerebral cuyas edades oscilan entre los tres y ocho años. Se trata de una experiencia pionera en el mundo que está desarrollando la Fundación Río Safari en Elche (Alicante) y que servirá de base para estudiar en qué medida estos animales tan exóticos pueden mejorar las facultades psicomotrices y emocionales de las personas discapacitadas.
Según indican los expertos, esta terapia experimental, 'la Terapia Asistida con Otáridos (TAO)', es complementaria a otros tratamientos como la fisioterapia o la estimulación temprana, en la que se trabajan cuatro áreas: la emocional, la sensomotriz, la social y la cognitiva. "La particularidad de nuestros leones marinos consiste en que son muy dóciles, aprenden fácilmente y muestran una conducta muy positiva con los niños", ha explicado Silvia Sebastián, psicóloga de la Fundación, a elmundo.es.
Durante el mes de julio y agosto, un total de 11 niños con autismo y parálisis cerebral participan en una terapia experimental en la que interactúan con leones marinos. Este tratamiento se desarrollará en unas 18 sesiones de 45 minutos cada una. Primero, los niños deben habituarse al agua, al equipo de profesionales (tres entrenadores, un psicólogo y un coterapeuta -el león marino-) y al resto de participantes a través de distintos juegos.
En una segunda fase, el pequeño empezará a relajarse con ejercicios individuales en el agua para así adentrarse en el nuevo mundo de la interacción con dos leones marinos: Curro y Aragón, ambos de cinco años de edad. "En las tres fases, el niño estará acompañado de un miembro de su familia (padre o madre) porque sirven de modelo al que el niño podrá imitar en su comportamiento y esto facilita la consecución de los objetivos planteados en cada caso", afirma Silvia Sebastián.

La acogida del tratamiento ha sido "fabulosa", según la experta, ya que "proporciona una experiencia lúdica y de bienestar que además consigue que el familiar acompañante del niño se relaje y disfrute con esta experiencia familiar". Para todos ellos, se trata de una experiencia "muy bonita y especial".
Joaquín, uno de los participantes de este verano, tiene cinco años y presenta un grado severo de autismo, por lo que "no tiene ningún tipo de socialización". Su madre, Mónica, explica: "Si el primer día estaba un poco asustado, el segundo ya se dejaba besar por los leones marinos y les tocaba". Ilusionada, asegura, además, que "para él es un momento de alegría garantizado y sólo por eso ya merece la pena".
Una vez concluidas las sesiones de esta terapia experimental, el equipo profesional analizará los datos recogidos para valorar en qué medida esta terapia con los leones marinos mejora la calidad de vida de los niños autistas y con deficiencias motoras.
"Después de tres sesiones, hemos observado que los niños van evolucionando, ya que muestran menos ansiedad ante lo desconocido y esto posibilitará las mejoras esperables en áreas como la psicomotricidad, la interacción social o el autocontrol, entre otros", concluye la psicóloga.

lunes, 23 de junio de 2008

¿Qué son las viviendas tuteladas?



Las viviendas tuteladas son centros en régimen de "autogestión", con un mayor grado de normalización en su funcionamiento, diseñadas para un número de residentes no superior a diez, tutelados por personal especializado.

Los objetivos de estos recursos pasan, además de asegurar un buen nivel de calidad de vida, sustituyendo los efectos de la cronicidad, ofrecer oportunidades de convivencia en un ambiente familiar y normalizado; y proporcionar una atención individualizada y motivadora, orientada hacia el desarrollo de la autonomía personal y la integración social de los usuarios.

¿Es sostenible al actual plan de pensiones?

Muchos expertos opinan que llegará un momento en el que no, por el creciente envejecimiento de la población y la mayor esperanza de vida, unida al hecho de que cada vez las nuevas generaciones se incorporan más tarde al mundo laboral. Ante esta desesperanzadora posibilidad, invertir en un plan de pensiones es una manera de asegurarse unos ingresos de por vida para nosotros o nuestro cónyuge o descendientes en caso de quedar en situación de invalidez o dependencia. Un plan de pensiones es por lo tanto una previsión social complementaria y voluntaria. Se trata de un ahorro a medio y largo plazo que servirá como complemento a las prestaciones de la Seguridad Social.

La Seguridad Social ofrece ya un conjunto de medidas para prever, reparar o superar determinadas situaciones de necesidad como la jubilación.

El préstamo por jubilación cubre la pérdida de ingresos que sufre una persona cuando su edad le obliga a cesar el trabajo y poner fín a su vida laboral. Las últimas reformas legislativas suponen algunos cambios para los jubilados: El trabajador deberá acreditar por lo menos 15 años efectivos de cotización para tener derecho a una pensión y suben las pensiones más bajas (las de las prestaciones mínimas)... Pero aún así, conviene que a partir de los 40 años nos planteemos comenzar un plan de pensiones. Cuanto antes comencemos a invertir, podremos aprovechar el alto potencial de revalorización de la bolsa sin asumir grandes riesgos, comenzando a acumular rentabilidad antes y durante más tiempo de nuestro plan de pensiones.

Los hay de 3 tipos:

Planes de beneficio definido: Define un beneficio sobre la edad de jubilación del mismo mediante una fórmula en la que intervienen el salario del empleado, sus años de servicio, la edad de jubilación, y otros factores.

Planes de contribución definida: La contribución está definida pero el beneficio se desconoce ya que el riesgo de inversión y el premio los toma cada individuo. Así por ejemplo, a la hora de jubilarse, el empleado dispone de una cuenta que puede utilizar para comprar una pensión o retirar esos fondos para sus necesidades financieras.

Planes de beneficio mixto: Combina aspectos de los 2 anteriores.

Elige el plan que más se adapte a tus necesidades y para ello, conviene que tengas en cuenta:

- La edad: un plan de pensiones es un producto de ahorro asiesque a partir de los 40 años, debemos contemplar la posibilidad.
- El tipo de plan que queremos y cómo será la cuota (mensual, trimestral, anual...) o si haremos aportaciones únicas.
- Toda rentabilidad supone adquirir unos riesgos, y adeás, todos los planes de pensiones tienen unas comisiones
- No recuperaremos el dinero invertido hasta nuestra jubilación, salvo excepciones muy concretas. Cuando llegue el momento podremos recuperarlo en cuotas o en un solo pago.

Empieza a mirar cuanto antes por tu futuro y acabarás agradeciéndotelo.

miércoles, 9 de abril de 2008

Primaria, paso imprescindible para reducir el infradiagnóstico de trastorno bipolar.

Vieta ha asegurado que la patología está infradiagnosticada en España y que muchas veces el trastorno de tipo 2 -caracterizado por una fase maniaca más leve que no requiere hospitalización- se confunde con depresión común y se trata como tal desde el primer nivel asistencial. Vieta deja claro que no culpa al médico de familia: “No se les puede acusar de nada porque hasta la fecha los psiquiatras no hemos hecho el esfuerzo de comunicarles la realidad de esta dolencia. Otros especialistas sí han dado ese paso y han logrado, por ejemplo, un muy buen control de la hipertensión arterial en primaria”.
La prevalencia real del trastorno bipolar se estima en un 4 por ciento de la población. Entre una cuarta parte y la mitad de los enfermos corresponden al tipo 1, la forma más grave. El problema, si no se diagnostican bien todos los casos, es que se trata de la patología con más riesgo de suicidio, según Vieta: entre el 25 y el 30 por ciento de los enfermos intentan suicidarse y entre el 10 y el 15 lo consiguen. Sin embargo, el retraso diagnóstico medio es de 7 años en la Unión Europea.
“La parte positiva es que, si está bien tratada, la dolencia tiene mucho margen de mejora y puede conseguirse que los afectados hagan una vida prácticamente normal”. Para ello es imprescindible, según el especialista, combinar la medicación con psicoeducación, es decir, formación para el paciente y sus familiares y cuidadores, de forma que conozcan bien la enfermedad. De este modo se logran mayores tasas de adherencia al tratamiento e incluso que los propios interesados logren detectar una recaída.
Andreas Fagiolini, de la Universidad de Pittsburgh, coincide en las ventajas de la psicoeducación: “Es muy complicado convencer a un paciente de que siga tomando su fármaco cuando no tiene síntomas, y es lógico. Ahí es donde cobra importancia que conozca bien su enfermedad”.
En lo que al arsenal farmacológico se refiere, Vieta ha destacado las ventajas del aripiprazol, comercializado por Bristol-Myers Squibb y Otsuka Pharmaceutical como Abilify. El aripiprazol se utilizaba en esquizofrenia pero la Comisión Europea acaba de aprobar su indicación en trastorno bipolar. La clave, explica el profesor de la UB, es que es tan efectivo como otros fármacos pero no provoca sedación ni aumento de peso, lo que facilita su utilización en la fase de mantenimiento como medicación crónica.
Se trata de un antipsicótico atípico que funciona como agonista dopaminérgico parcial. El hecho de no bloquear por completo los receptores de dopamina elimina también el parkinsonismo que provocaban otros productos.
Abordaje integralHelen Millar, de la Federación Mundial de Salud Mental, coincide con Vieta en que la medicación no puede ser la única estrategia para abordar a largo plazo el trastorno. “Se requiere un acercamiento integral a la salud física y mental del individuo, incluida la comorbilidad que suele aparecer, y es clave informar bien a los cuidadores”. Millar ha subrayado que la realidad está, hoy por hoy, lejos de ese ideal. De hecho, el estudio European Mania in Bipolar Longotudinal Evaluation of Medication (Emblem) revela que tanto en España como en Italia existen una gran diferencia entre los protocolos y las guías, que son de buena calidad, y la realidad clínica diaria. Lo peor, que “un abordaje equivocado dificulta que el enfermo siga el tratamiento a largo plazo”. Y el trastorno bipolar se presta mucho a ello. “En primer lugar, los pacientes son muy heterogéneos, sobre todo cuando se les recibe en fase maniaca. En segundo lugar, el primer tratamiento casi nunca es prescrito por un psiquiatra, sino por otro médico que suele apostar por la sedación, precisamente para calmar esa fase maniaca”.
Detección precoz en niñosEl infradiagnóstico del trastorno bipolar también es un problema en los niños. “La psiquiatría infantil está poco desarrollada en España y demasiado a menudo se ha dejado en manos exclusivas de los pediatras”, explica Vieta. En este sentido, apunta a que un buen programa infantil de detección precoz permitiría identificar a los menores afectados “con cierta facilidad, ya que los propios profesores y compañeros suelen advertir este tipo de trastornos”.